La seguridad en el acceso a viviendas, edificios y negocios es una periodicidad en estos tiempos, por eso son cada vez más los que apuestan por tecnologías que combinan comodidad con seguridad para un control más eficiente.
Los videoporteros han evolucionado a lo largo de las últimas décadas, y las innovaciones se están orientando siempre a ofrecer mayor comodidad, permitiendo ver y comunicarse con los visitantes antes de permitir el acceso.
Con estas evoluciones y la creciente demanda de videoporteros, en este artículo te contamos cómo funcionan, cuáles son sus ventajas y qué aspectos considerar al elegir el mejor sistema para tu hogar o empresa.
¿Qué son los videoporteros y cómo funcionan?
Los videoporteros son dispositivos que combinan un intercomunicador con una cámara de vídeo, lo que permite identificar visualmente a los visitantes antes de abrir la puerta.
Funcionan a través de un sistema de conexión entre la unidad exterior, que capta la imagen y el audio, y la unidad interior, desde donde es posible visualizar, escuchar, interactuar y gestionar el acceso.
Los modelos más avanzados permiten incluso la conexión con smartphones, facilitando la gestión del acceso desde una ubicación diferente del interior del edificio.
Tipos de videoporteros actuales
1. Videoporteros con cableado:
Son los más tradicionales y ofrecen una conexión estable, resultando ideales para comunidades de vecinos o edificios grandes donde es necesario contar con un control seguro del acceso principal.
2. Videoporteros inalámbricos:
Funcionan mediante conexión WiFi o radiofrecuencia, lo que evita obras de instalación, resultando una excelente opción para viviendas unifamiliares.
3. Videoporteros inteligentes:
Se conectan con dispositivos móviles, permitiendo ver y hablar con los visitantes desde cualquier lugar, controlando de forma remota el acceso.
Entre los modelos más modernos existen también incorporaciones, como la grabación de imágenes y reconocimiento facial, que suponen un valor agregado a la funcionalidad básica de un videoportero.
Antes de llevar a cabo la instalación de cualquiera de estos dispositivos, es importante considerar las condiciones propias del edificio y las necesidades reales de una instalación, junto con factores clave como:
- Tipo de conexión: La instalación de cableado puede suponer un coste mucho más alto que la instalación de los modelos inalámbricos, pero también es importante valorar las distancias de alcance y los posibles bloqueos que pueden interferir con su funcionamiento.
- Calidad de imagen y audio: La resolución HD y audio bidireccional para mejor comunicación son ideales, pero también existen opciones de gama media que pueden resultar satisfactorias para comunidades de vecinos y edificios de oficinas.
- Funciones avanzadas: Algunos de los modelos ofrecen grabación, visión nocturna o control desde el móvil, propuestas que tienen un coste más alto pero que son fundamentales para un control óptimo en algunas instalaciones.
- Resistencia a condiciones climáticas: Un aspecto crucial cuando se trata de instalaciones exteriores que no cuentan con suficiente resguardo de factores ambientales como la lluvia, el sol o la humedad.
Beneficios de instalar un videoportero
Al tratarse de una instalación que puede realizarse sin comprometer la integridad de las instalaciones, e incluso resulta compatible con otras tecnologías de vigilancia y seguridad, las principales ventajas son:
- Verificar la identidad de los visitantes antes de abrir.
- Controlar el acceso de manera remota.
- Evitar desplazamientos para atender a la puerta.
- Integración con sistemas de seguridad, como las cerraduras inteligentes y domótica.
Los videoporteros son una solución moderna y efectiva para mejorar la seguridad en accesos a viviendas y negocios.
En SerViTec ofrecemos asesoramiento a medida y soluciones adaptadas a cada necesidad, instalando videoporteros con las tecnologías más innovadoras.
